Un diagnóstico orientado a decisiones
Una lista interminable de errores no es un plan. Relacionamos cada hallazgo con su impacto probable: páginas importantes que no se indexan, servicios sin una respuesta clara, categorías que compiten entre sí o una ficha local desconectada del sitio.
La revisión empieza por el objetivo comercial y las consultas de clientes. Sin esa referencia, una puntuación técnica alta puede esconder una web que no genera contactos.
Áreas de revisión
- Rastreo e indexación: robots, sitemaps, canónicas, redirecciones, errores y versiones duplicadas.
- Contenido y arquitectura: intención de búsqueda, títulos, páginas de servicio, enlazado interno y huecos relevantes.
- Entorno local: perfil de empresa, coherencia de datos y cobertura real de los servicios.
- Rendimiento y móvil: carga, estabilidad visual, imágenes y pasos para contactar.
- Competencia: qué resuelven otros resultados y dónde existe una oportunidad diferenciada.
Qué debe salir de la auditoría
Un orden de trabajo entendible: cambios críticos, oportunidades con buena relación esfuerzo e impacto y tareas que pueden esperar. Para cada prioridad, definimos qué página afecta y qué señal permitirá comprobar la mejora.
Si una tienda recibe impresiones por productos pero sus categorías importantes no aparecen, revisaríamos taxonomías, indexación de filtros, textos útiles y enlaces internos antes de proponer artículos genéricos de blog.
Qué información ayuda a empezar
La URL de la web, qué vendes, a qué zonas atiendes y, si están disponibles, acceso de lectura a Search Console y estadísticas. Podemos hablar primero del alcance; no hace falta enviar contraseñas por correo o WhatsApp.
